XVIII
Vuelve,
vuelven.
Millones
y millones de veces.
Junios
y otoños. Mensajes
En
cada pliegue de esta hoja.
En
medio del sol.
Te fuiste Manuel. Saliste. Él
salió una tarde querida, era una tarde. Llovía. Salió sin paraguas. Lloviznaba.
No subió por el ascensor. Subió por la escalera. Se cayó en el cuarto piso,
nosotros vivíamos en el sexto. Yo no llegué, querida, no pude estar ahí y
abrazarlo y que me viera. Y ahora… ahora yo quisiera ir al cementerio, limpiar
tu tumba, ordenarla. Quisiera que esté en un nicho, bien. No quiero que esté
bajo tierra, ahí todo sucio. Quisiera que mi padre esté en un nicho.
Respiro. Aprieto mis manos. Respiro. Estrujo mis dedos para
calmar el temblor. Apoyo mis pies en el suelo, apenas por sus puntitas.
Pasa que estoy muy triste
querida, porque pienso que ahora debo irme a mi casa y voy a llegar y no voy a
encontrar a mi esposo, mi compañero.
Él salió una tarde. LLovia.
Salió sin paraguas y se ve que se enfermó, que le hizo mal porque llegó y subió
por la escalera. El ascensor no andaba. No sé, subió por la escalera. Nosotros
vivíamos en el sexto piso y él se cayó en el cuarto. Llamaron a Cardio. Mi
hija. Pero no, no se pudo… Él medico dijo que estaba enfermo, pero no, no sé,
él no estaba enfermo. Mi padre. Mi padre. Estoy muy triste por haber perdido a
mi padre… Llovía esa tarde llovía y él no se llevó paraguas. La veo a mi
sobrina. Mi sobrina me pregunta por su madre, y yo no sé que decirle, qué voy a
decirle pobrecita. La miró y no sé que decirle. No quiero que se ponga triste.
Me pregunta por su madre y no sé que decirle. Mi hermana… Yo la veo mal a mi
mamá y me pongo triste, me apena querida, me apena tanto, haber perdido a mi padre.
Respiro. Tomo aire y
respiro. No levanto mi vista. No quiero mirar. Me apretujo entre los hombros.
Apoyo mis pies en el suelo apenas por sus puntitas. Retengo este dolor. Lo
anudo, intenso, morado… Lo anudo a mi.
Acá no puedo llorar querida. No hay lugar. Delante de éstas
señoras no puedo llorar. Mi hijo va a venir a buscarme y me va a llevar. Voy a
ir a casa. Entraré. Tengo miedo de entrar a casa. Mi hijo me va a llevar.
Vuelve,
vuelven.
Millones
y millones de veces.
Junios
y otoños. Mensajes
En
cada pliegue de esta hoja.
En
medio del sol.